Dulce conversación

Una noche oscura...

toc, toc, toc me hicieron en el corazón, y su puerta se abrió dejando libre al humanoide vestido de blanco con cabeza de sol.

Me dijo acongojado:

"Empieza el día,
otra vez la realidad contra mis ojos se estrella,
un ruido misterioso opaca la voz de mis sueños,
y vuelo, y siento, y grito,
y la vida me muestra la soledad hincándome el alma
me oprime, me agita, me comprime.

Intento despertar de nuevo y
en un espasmo incontenible logro captar la idea:
sigo sorprendido por lo que me rodea.
Me aturden las luces, los colores, las líneas, los nombres,
pero todo está en mí, se mezcla con mi esencia
y me viste de gris.
Y como cualquiera de mi naturaleza deseo,
la vacuna para el sufrimiento,
el remedio para la desilusión,
y esparcirme en el aire, o desaparecer."

Escuché, sonreí, pensé... debía hablar esta vez:

"Sabes?, la vida es cíclica, un eterno girar, un reír y un llorar, pero a pesar de todo, conservo alitas en mi casco imaginario y en mis zapatitos de charol... y así puedo soñar, puedo esperar.
Y quiero ver tus dientes haciendo armonía, aspirar tu tristeza y absorber tu alegría,
ser transparente y andar a tu lado sin que me veas, y abrazarte siempre...
sin que lo sepas"

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